Tersites

Tersites

miércoles, mayo 18


BESOS EN LA MAÑANA

Estaba yo sentada de frente a él, con mirada azul y melancólica, firme y casi desinteresada…de pronto una mirada fugaz, quizás un movimiento sutil de la mano, y un aire intimidatorio se desplegó de mi ser, el tipo no tuvo otra opción que pararse y cual película bizarra se pintorreteo los labios con sonrisa maquiavélica, me miro fijo y agarro mi mano, empezó a marcar un camino con sus besos, en la mañana cuando el sol sonríe, un recorrido de besos que se entremezclan entre la lujuria y el amor, talvez ternura, como los peluches.

Él se desplazó por todo mi cuerpo, sus marcas llegaron a invadirme, yo era un gran beso rojo, apetecible; yo perdí la razón, él me agarro en sus brazo, yo me despoje de mis ataduras morales y caí rendida a la locura, nos entrelazamos en un viejo afán, en un viejo viaje, palpitaciones profundas, movimientos arabescos, mentes sincronizadas, ritmos tardíos y elocuentes que van al ritmo del mismo pulso, pujas, apretones, movimientos circulares que entran por la espalda, como un espasmo frío que estalla el universo, mejor que el insecticida toda una vida, vibraciones hasta la punta de los dedos y un recogimiento ancestral que transforma la energía de dos en uno, se retorna de la discordia. Como camino ese el del Amor.

MGyord, 2009


No hay comentarios:

Publicar un comentario