Tersites

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martes, abril 10

TEATRO


Volqueteo de la memoria ¡olvido!
Desentendido: telón de la amargura,
Tendido: en praderas primaverales,
he venido a tenderlo, no ha atenderlo,
he venido torcido, con los ojos en el viento,
he venido en mi cuerpo, navegando a través del tiempo.
Perdido en la retórica, de otro cuento, vuelve a mi imagen
un recuerdo, un letrero latino, un micro clip, un desatino,
un tic, un blanco casi albino, portal del tintal o en suba perdido,
tal como yo: 
Teatro bien vivido y bien habido, mal pagado, pero habido.
Ávido de haber no mucho, pero hay ensayo de lunes a viernes y el viernes,
quizá haya un vino, al menos un tinto, es decir, 
café negro oscuro y bien cargado, para alborotar los nervios.

Escupir los verbos hechos carne,
en versos hechos besos, pechos y despechados,
locos y moribundos, sátiros y cortesanos, prometeos encadenados
chirris y vagabundos, besos en los pechos y corazones ilesos.
Los pies mojados del navegante, Andante en mares incesables
Allegrettos deseables, Prestos apresuradísimos, como la tormenta
incalculable que se esconde tras la sonrisa humeante de un culpable.
Necesario e infaltable… para infartarle las enaguas a mujeres mayores
y descabellados pubis encerrados, truenan los tambores,
como truenos atardecidos, un milagro inimaginable.
Un teatro de lo imaginable, es decir, de la imaginación
como la canción de una lluvia o un trozo de papel;
pendiendo de un hilo, de un nylon invisible, un clavel,
y el papel, envuelto en un trigo, olor a pino y a laurel.

LAS PREGUNTAS



¿Qué es esta horrible sensación,
De dejar que los minutos pasen sin trayectoria
Y con mucha tramoya, mucho artefacto
Que en el espejo de mi pensar, refleja
Una hilera de olas que se mueven cadenciosas,
Como este humo vago de lavandería, Mozart
Y Beethoven?  ¡Qué grandes preguntas!
Tan largas que demoraron bastantes líneas en hacerse.
Así, todas muy largas, todas muy quietas,
Todas entonando con ese verde purpura,
Con esas teclas de marfil.

¿Soy más grande de lo que puedo imaginarme?
Puedo entender que soy el mundo,
Uno con el todo y así sucesivamente,
O puedo
Pensar que el mundo me arrastra;
Y puedo acabarme como represa
O rio seco,
Y no pensar que soy risa caudalosa
Caudal inmenso e infranqueable,
Azul cielo,
Y aire
Y humedad de la tierra
O lava
Y nieve color luna, un frio que me abraza.
Y vuelvo a ser calor
Y puedo ser desierto,
O brisa mañanera
Con su particular tumbado
Que sabe a sal.

¿Puedo ser estas cosas, una y cada una?
No sé y sé
Porque lo que sé es lo que quiero
Pero así mismo pienso
Que el pasar es un acontecimiento
Lo que sucede no sucede.

Es lo que es y ahí,
Diríase en mi la capacidad de ver el
Reflejo y la materia
Y saber que son lo mismo.

Ante todo esto, solo puedo pensar
Vivir en presente infinitivo,
Y ver cada día una mañana y hacerla mía
Como lo son los sueños
Y saber que de tantas preguntas
Solo necesito una
Y la respuesta es una sonrisa
Que ilumina el alma mía.

domingo, abril 8

Un poema


No quiero que seas pájaro enjaulado,
pero recuerda que yo te he dado el cariño y el alimento
 y no te puse aquí.

Siempre has querido huir buscando un pasado de libertad,
una libertad que tampoco tuviste,
porque siempre has estado aquí.
El que llegó esta vez soy yo.

Yo no venia libre, viajando como el tiempo,
Pero entendí que hay que ir soltando:
Soltar letra por letra, palabra por palabra,
Para no estallar en llanto, tanto whiskey no da pa’ tanto.

Quisiera ser presa de tu cariño todo el tiempo,
Pero no soy todos los hombres,
Tú podrías ser todas las mujeres,
Y sin embargo, eres sólo una, un pájaro.

No sabemos en qué momento el gato se convirtió en pájaro,
Pero el pájaro se convirtió en hombre,
Suda a chorros su cansancio, nunca habla de lo mismo,
Se entretiene en los albores del jardín.

Con entusiasmo espera cada canto tuyo,
Cada pronunciamiento de tu nombre.
Al caminar por las calles de las industrias,
Encuentra escritos en las paredes tu sed,
Su nombre, el sexo callado, la escribencia.
Aun así, vuelve de la fábrica con el alimento,
No abre la jaula, siempre ha estado abierta.

sábado, abril 7

Dos Poemas

1.
Ese viento fantasmal que se instala en mi trono,
Y hace temblar las diferentes corrientes
Del frio rio que me compone.

Ese viento extraño que me lanza al frenetismo
de la escribencia ¿el absoluto en el pensamiento?
El asalto negro de la tinta, y el tinto en la noche blanca,
en la noche reluciente de neón,
que me embiste como fantasma, como viento.
Para hacer de sus garras, mis garras de nocturno león.

Acelerado y corriendo sobre mi brazo,
se fatiga el hilo, la madeja blancuzca de la epifanía,
y con su cualidad de rayo,
se proyectan en mi pantalla las imágenes del deseo, del viento,
de esta larga carretera media noche,
donde los nervios se confunden con el frio.

2.
Nombres de luciérnaga huyen despavoridos
Bajo la lluvia que acrecienta la marea,
Y chocan sus piececillos contra el viento que zumba.

Nombres de luciérnagas se agitan
Sobre las rocas que reciben abiertas
Los choques del oleaje, y caminan despiertos
Regalándome sus brillos.

Nombres de luciérnaga corren por la avenida,
Haciendo preguntas inmensas
Que los arboles reciben con estupor, y tiemblan al viento.

Nombres de luciérnaga que escudriñan
El negro filo del sueño, el punto de quiebre
Entre la vigilia y la locura.

Finalmente sombras de mi cuerpo
Que se menean por las calles.

miércoles, agosto 3

Cinco Salmos de Esta Vida


I

Pienso, digo, pregunto, vuelvo a decir y reflexiono, escucho, niego, refuto, objeto y afirmo con cierto orden no específico. Entonces cambio y me baño, y reflexiono una vez más, me asusto y pienso, pregunto, intuyo, dudo y me vuelvo a bañar.
Leo, camino, fumo y pienso, escucho risas que se ríen de mi mismo; libertad y sadismo, amor y no-existencia, pasiones asexuales, cigarrillos y cerveza, energía y desgaste, encanto y fe, fe y desengaño, entonces desengaño y cinismo, cinismo y destrucción; no, cinismo y creación, encanto en el desengaño, fe en la desilusión, ilusión en la desesperación, y expectativa en el porvenir, porvenir en la decadencia, decadencia en la inocencia e ingenuidad en la perversión, perversión en la acción y acción en la apatía, apatía a la importancia e importancia a la gratitud, gratitud en el engaño y engaño en la repetición, repetir, repetir y repetir hasta el cansancio, cansarse hasta apasionarse y apasionarse hasta detestar, detestar lo amado y amar lo detestado.


II

Armonías, siluetas, palabras, besos y esferos; y lo primero que se me viene a la mente son las infinitas formas del piso de este parque, miedo ¿Por qué? Por encanto y soberbia, importancia transfigurada y la angustia tiene el don de la ubicuidad, clichés, sillas, palomas, el sol del atardecer que se pone dentro de mi alma.

Hoy leí a Andrés Caicedo, se ríen  ¿será de mi?, de pronto, ya se que soy medio afeminado, no soy macho, me gustan las mujeres pero me aburre el coito, a veces prefiero los hombres, son mas tranquilos y menos mentirosos; las mujeres son bondadosas pero estrepitosas, imprudentes y pretensiosas; los hombres son egocéntricos, pretensiosos también, competitivos, ven rivales hasta en los zapatos, también suelen mentir, son mas divertidos; las mujeres son aburridas, frígidas, y si no son frígidas son perras, hay las que son un intermedio, pero no son francas, a veces insensatas.

Pero que vengo hablar yo de insensatez, ¿acaso no soy el más insensato de los insensatos? ¿Acaso no soy el más tonto entre los tontos? O soy insensato, o al mundo le hace falta un poco de sensatez, y lo tonto no me preocupa, pues lo llevo con orgullo.


III

El absurdo como constante, entre mares de cerveza y música glam, espejos, besos que no hay, prejuicios que están para quedarse, para no ser lo mismo; sangre cristalizada en tierra, ojos que ven a los niños vestidos en sueños, sueños que dicen – ámala por siempre –, sueños de campamentos y luchas estudiantiles, de guerras que no hay, embriaguez y disonancia, poder y distorsión, la distorsión de una guitarra punk y una minifalda, de un grunge y un chaleco de jean, paredes y silencio, nada es libre, mares de diamantes, amor quizás, amores raros, depresión y pasión, mucho cigarro y cerveza, agujeros profundos y absorbentes donde el no saber es la ley…a-pagar y nada más.


IV

Incinerado en la apatía, y la sonrisa de un muchacho alegra un poco más la vida, lamer los ojos de frases semánticamente anómalas, de partidos de fútbol, pesas y lo primero que se me viene a la mente, ya no escribo con sentido, todo es sin sentido, solo un juego de palabras que se colocan una encima de otra para parecer más genial, más loco; porque me cago en la genialidad, me cago en la locura, “mata tus ídolos” incluso el hecho de matarlos; las paradojas como ley…es el fin del mundo, que viva la gaseosa y Milán Kundera, que lo maten también.

Caras escurridas y esto verdaderamente se esta volviendo mas rabioso, mas confuso y absurdo, enérgico y embalado, extasiado y descortés, heroinómano y tedioso, asustadizo y demente, un tanto sedado; paranoico porque siempre me siento el centro del mundo, porque me creo tan importante que la vida misma se quiere deshacer de mi, aniquilarme, exterminarme…por eso la niego en si misma y las contradicciones me gustan, la lógica me hastía, me parece cerrada y falta de carácter ¿Por qué? Porque fueron las primeras palabras que se me vinieron a la mente y se me hizo que sonaban bonito.

Torpeza, ingenuidad, pretensión, amor a las cosas, cosas que son y no son o están allá y acá sin estar, principios ontológicos que no me gustan, me gustan más las contradicciones como estas.

Se me tuerce la mano y te busco por la universidad ¿me estaré volviendo gay? Quien sabe, los hombres no me gustan, pero como dijo un amigo – nunca he estado con uno para decir que me gustan o no –, podré parecer marica, pero es síntoma de esta disidencia pop que recorre mis venas; protestas adolescentes en la estación publica, buscando un coche que nos lleve a Venecia o a Villa Luz, a la ochenta o la ciudad cielo, a un lugar un poco más lejos de este absurdo, haber si dejo de caminar lento y deprimido, haber si me dejo de masturbar y consigo una mujer como todo un macho, haber si dejo de escribir tonterías y hago poesía épica o, escribo como el cabrón de Tolstoi, haber si alguna mujer ve en mí algo más que un patán y drogadicto que quiere parecer loco…pero da tristeza y también pereza, ¿compasión? Dicen que la compasión es una virtud, pero lastimosamente no tengo tiempo.


V

¿Y porque me duele la cerveza?, me duele hasta quejarme de incertidumbre, me duele hasta el remordimiento, hasta la aburrición, hasta el dolor, hasta el tedio.

Pragmatismo, escepticismo, el no hacer como hacer o me suena mejor el no hacer como no hacer en sí mismo. Sé infantil, cobarde, apático, risible, constreñido, enajenado en tus pajas, calambres mentales y discordia, crea discordia porque el águila dorada substancial no se puede ir, sé el todo y la nada, sé tan egoísta hasta el punto de ser egoísta contigo mismo, disfrázate de mormon, odia la compasión, vive por ti mismo pero no te definas, niégate hasta negar el universo, conviértete al Islam, sé cristiano, irracional, ten fe en dios, busca el nirvana en la calle, no alejes el adentro del afuera, vincúlalo, hazlo retroactivo, odia a tus amigos, ama a tus padres, comete una manzana diaria y no vayas al doctor porque tu solo te puedes curar, procura no gastar tu dinero en cosas útiles y “sé feliz” o mejor, haz tu vida un poco menos miserable.

M Gyord 2008

Un grito a modo de susurro

V

Plaza Grande, Quito, Ecuador 2011


Me rodean tramposos y preguntones,
La gente que encuentro ... la influencia de mi infancia ... del
barrio y de la ciudad en que vivo ... de la nación,
Las ultimas noticias ... descubrimientos, inventos, sociedades...
autores antiguos y modernos,
Mi cena, traje, compañeros, aspecto, negocio, atenciones, deberes,
La indiferencia real o imaginada de algún hombre o mujer que
amo,
La enfermedad de uno de mis parientes, o la mía propia ... o la
maldad o la pérdida de dinero ... o el abatimiento o la
exaltación,
Me llegan día y noche y después se alejan,
Pero no son mi Yo verdadero.

Lejos de la contienda y del conflicto perdura lo que soy,
Perdura divertido, complaciente, compasivo, ocioso, unitario,
Baja los ojos, se yergue, apoya un brazo sobre una base impalpable
y segura,
Mira curioso con la cabeza ladeada lo que va a suceder,
A la vez dentro y fuera del juego, observando y
maravillándose.

Veo hacia atrás los días en los que sudaba en la niebla con
lingüistas y polemistas,
No me burlo ni discuto ... Observo y espero. 



Walt Whitman, Canto a Mí Mismo, Hojas de Hierba 1885

Un Canto



Los tiempos cambian, las hojas se van,
Las flores y canturras, cantan tunas y están turras
Canturreando a lo largo de la avenida, bajando por la entre-calle
La entre-tierra, invadida en el espectro, de la urbe y la mentira,
Codicia, malicia amalada y trastornada, cabeza humeante, llamarada
Errante corazón, ingenuos corazones, una canción de la organización.
Familia, familiares, mis familiares, queridos y amados, todas las familias;
Todas las mentiras, toda la amargura, la ancianidad, la vejez del mundo jadeante…
Yo canto este canto, y canto lo que les cuento al tanto que les informo y
Canto solo lo que cuento, mirada tranquila, tono lerdo y vagabundo,
Sacudiendo las mejillas, dando tumbos y retumbos, tonteando con los labios
Silaba profunda, sonido generoso, abrazo de oso, demoledor, olor  a algo,
A un “no sé qué”, a una baba muerta, a un bebe, entre las balas y los brazos,
De sus familiares, policías y peleas, a metralla, poema metralleta, chaqueta metálica,
Sonido atómico, bum bum esquemático, traumático tronar, no es al caminar,
Bomba aquí, bomba allá, es la sangre y la guerra, las familias se despliegan,
Se desintegran, se vuelven esquizoides y navegan moribundas por los mares de la internet,
Buscando algo, bebiendo café, té, o agua saborizada, almorzando ensalada, comida light,
La tv dinner pasó de moda; sobre la almohada, un libro de autoayuda, como alcanzar el éxito
En 30 días, yo rio mucho y a veces lloro, y amo y vivo y canto y cuento que no ando moribundo,
Empantanado o atardecido, ando despertando, iluminando mi valle, mi aldea
La ciénaga de mis amores, las cuevas encantadas, los primores
Mi familia no es familia, yo camino en otros términos,
En la fiesta, la gran fiesta liberadora, anárquica de mis noches,
Locuras y abismos en la ladera, paracaídas y buenas piernas,
Yo corro lento y susurro este canto de la complicidad
Búsquenme allí, porque en otro lado no me verán pasando.

Carpintero Tersites 2010

V Salmos de esta Vida V


V

¿Y porque me duele la cerveza?, me duele hasta quejarme de incertidumbre, me duele hasta el remordimiento, hasta la aburrición, hasta el dolor, hasta el tedio.

Pragmatismo, escepticismo, el no hacer como hacer o me suena mejor el no hacer como no hacer en sí mismo. Sé infantil, cobarde, apático, risible, constreñido, enajenado en tus pajas, calambres mentales y discordia, crea discordia porque el águila dorada substancial no se puede ir, sé el todo y la nada, sé tan egoísta hasta el punto de ser egoísta contigo mismo, disfrázate de mormon, odia la compasión, vive por ti mismo pero no te definas, niégate hasta negar el universo, conviértete al Islam, sé cristiano, irracional, ten fe en dios, busca el nirvana en la calle, no alejes el adentro del afuera, vincúlalo, hazlo retroactivo, odia a tus amigos, ama a tus padres, comete una manzana diaria y no vayas al doctor porque tu solo te puedes curar, procura no gastar tu dinero en cosas útiles y “sé feliz” o mejor, haz tu vida un poco menos miserable.

V Salmos de esta Vida IV


IV

Incinerado en la apatía, y la sonrisa de un muchacho alegra un poco más la vida, lamer los ojos de frases semánticamente anómalas, de partidos de fútbol, pesas y lo primero que se me viene a la mente, ya no escribo con sentido, todo es sin sentido, solo un juego de palabras que se colocan una encima de otra para parecer más genial, más loco; porque me cago en la genialidad, me cago en la locura, “mata tus ídolos” incluso el hecho de matarlos; las paradojas como ley…es el fin del mundo, que viva la gaseosa y Milán Kundera, que lo maten también.

Caras escurridas y esto verdaderamente se esta volviendo mas rabioso, mas confuso y absurdo, enérgico y embalado, extasiado y descortés, heroinómano y tedioso, asustadizo y demente, un tanto sedado; paranoico porque siempre me siento el centro del mundo, porque me creo tan importante que la vida misma se quiere deshacer de mi, aniquilarme, exterminarme…por eso la niego en si misma y las contradicciones me gustan, la lógica me hastía, me parece cerrada y falta de carácter ¿Por qué? Porque fueron las primeras palabras que se me vinieron a la mente y se me hizo que sonaban bonito.

Torpeza, ingenuidad, pretensión, amor a las cosas, cosas que son y no son o están allá y acá sin estar, principios ontológicos que no me gustan, me gustan más las contradicciones como estas.

Se me tuerce la mano y te busco por la universidad ¿me estaré volviendo gay? Quien sabe, los hombres no me gustan, pero como dijo un amigo – nunca he estado con uno para decir que me gustan o no –, podré parecer marica, pero es síntoma de esta disidencia pop que recorre mis venas; protestas adolescentes en la estación publica, buscando un coche que nos lleve a Venecia o a Villa Luz, a la ochenta o la ciudad cielo, a un lugar un poco más lejos de este absurdo, haber si dejo de caminar lento y deprimido, haber si me dejo de masturbar y consigo una mujer como todo un macho, haber si dejo de escribir tonterías y hago poesía épica o, escribo como el cabrón de Tolstoi, haber si alguna mujer ve en mí algo más que un patán y drogadicto que quiere parecer loco…pero da tristeza y también pereza, ¿compasión? Dicen que la compasión es una virtud, pero lastimosamente no tengo tiempo.


jueves, julio 14

V Salmos de esta Vida III

III

El absurdo como constante, entre mares de cerveza y música glam, espejos, besos que no hay, prejuicios que están para quedarse, para no ser lo mismo; sangre cristalizada en tierra, ojos que ven a los niños vestidos en sueños, sueños que dicen – ámala por siempre –, sueños de campamentos y luchas estudiantiles, de guerras que no hay, embriaguez y disonancia, poder y distorsión, la distorsión de una guitarra punk y una minifalda, de un grunge y un chaleco de jean, paredes y silencio, nada es libre, mares de diamantes, amor quizás, amores raros, depresión y pasión, mucho cigarro y cerveza, agujeros profundos y atrapantes donde el no saber es la ley…apagar y nada mas.

jueves, junio 30

V Salmos de esta Vida II


II

Armonías, siluetas, palabras, besos y esferos; y lo primero que se me viene a la mente son las infinitas formas del piso de este parque, miedo ¿Por qué? Por encanto y soberbia, importancia transfigurada y la angustia tiene el don de la ubicuidad, clichés, sillas, palomas, el sol del atardecer que se pone dentro de mi alma.

Hoy leí a Andrés Caicedo, se ríen  ¿será de mi?, de pronto, ya se que soy medio afeminado, no soy macho, me gustan las mujeres pero me aburre el coito, a veces prefiero los hombres, son mas tranquilos y menos mentirosos; las mujeres son bondadosas pero estrepitosas, imprudentes y pretensiosas; los hombres son egocéntricos, pretensiosos también, competitivos, ven rivales hasta en los zapatos, también suelen mentir, son mas divertidos; las mujeres son aburridas, frígidas, y si no son frígidas son perras, hay las que son un intermedio, pero no son francas, a veces insensatas.

Pero que vengo hablar yo de insensatez, ¿acaso no soy el más insensato de los insensatos? ¿Acaso no soy el más tonto entre los tontos? O soy insensato, o al mundo le hace falta un poco de sensatez, y lo tonto no me preocupa, pues lo llevo con orgullo.

domingo, junio 19

V Salmos de esta Vida I


I

Pienso, digo, pregunto, vuelvo a decir y reflexiono, escucho, niego, refuto, objeto y afirmo con cierto orden no específico. Entonces cambio y me baño, y reflexiono una vez más, me asusto y pienso, pregunto, intuyo, dudo y me vuelvo a bañar.
Leo, camino, fumo y pienso, escucho risas que se ríen de mi mismo; libertad y sadismo, amor y no-existencia, pasiones asexuales, cigarrillos y cerveza, energía y desgaste, encanto y fe, fe y desengaño, entonces desengaño y cinismo, cinismo y destrucción; no, cinismo y creación, encanto en el desengaño, fe en la desilusión, ilusión en la desesperación, y expectativa en el porvenir, porvenir en la decadencia, decadencia en la inocencia e ingenuidad en la perversión, perversión en la acción y acción en la apatía, apatía a la importancia e importancia a la gratitud, gratitud en el engaño y engaño en la repetición, repetir, repetir y repetir hasta el cansancio, cansarse hasta apasionarse y apasionarse hasta detestar, detestar lo amado y amar lo detestado.


lunes, junio 6

Epistola al último viaje


Epístola al último viaje

Y es que necesito algo que me haga sentir vivo, necesito de un instante que me saque de la añoranza, necesito dejar de añorar cosas y de planearlas, porque las cierro y cuando faltan…hay dolor, cuando son esquivas y sutiles, pero se quedan impregnadas en el alma y en la cabeza, en la ensoñación de mundos paralelos y realidades extasiadas comprendidas en una nueva sustancia; testaruda e inmaculada. Pero ciertamente no es lo mismo en cada mañana, siempre choca con tu otro yo, con tu adentro tan afuera, y entonces un día estas atrapado en un terror inmenso, en una oscuridad profunda, tan profunda como el mar, pero oscura como la noche, y te intentas agarrar de alguna estrellita. Cuando hay luna llena es mas intenso todo, la noche brilla y resplandece en tus ojos, los carros pasan mas rápido, las sirenas, los faros, los suspiros, como espirales ontológicamente incorrectas, como el alma que se me sale a veces, lucho con mi cabeza, el mundo lucha con la suya, el dolor parece eterno, pero siempre hay salvación porque todo esta allí, todo realmente existe y es tal como se nos presenta, a veces no queremos ver y decimos que las cosas no existen, pero no transgreden nada que percibamos; la cabeza siempre esta atiborrada de cosas, de letras y pensamientos, de divagaciones y complejos, miedos y angustias, la vida parece un yagé en reversa. La mente no alcanza y hay que darle cabida a otra cosa, hay que sacudir la cabeza y aligerarla, aligerar los pasos, pero no por rabia, sino por reflexión; entonces no escuchas con atención a la vida y crees tenerla resuelta, las palabras te cuestan, se estancan en los dedos, en las manos y en el papel (o en esta sustancia digital de nuestros días).

Hay un espíritu en el cielo, ronda por encima de la coronilla, el pasillo es largo, casi infinito, la lucecita no está al fondo…estas en ella, hace mucho tiempo que vives de la muerte, pero se te ha olvidado y por eso duele, la locura desatada en la noche, en la música que resuena cerca al corazón, da tumbos en un búm búm esquemático y repetitivo, el sonido de los transeúntes y el sol picante, no hay diversión en estos instantes, asustado por otro día, caminando siempre solo, muy solo, con la duda en la eternidad, enamorado de nadie y amando el universo, sin saber si salir o quedarse, quizás darle una llamada a la eternidad, en medio de la noche y el insomnio, estar despierto durante 76 horas de 24 que tiene el día, la llamada es firme y con mucha risa, algo pasa por la cabeza de Dios, el estomago atiborrado de cosas al igual que la cabeza, la media sonrisa esquizofrenica, los trastornos incorregibles de la matriz, el despertar desubicado luego de no haberse ubicado en toda la noche. Corres mucho, intentas alcanzarla y la miras a través del vidrio, ríes y te desesperas, el policía aun no ha dicho nada, pero te mira inseguro…eres sospechoso, de verdad, posible descarriado, de esas personas que son potencialmente suicidas del yo, de la conciencia y la razón, ahí entra la gran paradoja que se presenta ante nuestros ojos, la búsqueda de la libertad, interna e intensa, se quiebra con el ruido de un maldito bar, el futuro muere y alguien pasa, vienen a por mi, en el pronombre de una canción mal puesta, la desorganizo y me ahoga un poco el silencio venidero, el calor de este saco se me hace asfixiante, me acuerdo de cuando miro en las calles, me siento y veo pasar la gente; haz visto a la perspicacia caminar por las calles, se reune con alguien y sientes que debes alcanzarla, se arrodilla pero al mismo tiempo vuela, que puedes hacer, hablarle sobre cualquier cosa y despedirse porque te espera la chica de las botas de cuero, la de la noche y el cigarro escondido, lo esconde en el brasier y nunca le haz visto la cara, la oscuridad no te permite verle los ojos. Siempre estoy medio despierto y con una pierna al otro lado, perseguido por la jauría de estos tiempos y cada vez me siento mas incomprendido, mas perdido, inhibido y solitario, pensativo y con las palabras en los pies, esta chica realmente es desesperante, pero mas desesperante soy yo mismo que comparto su misma esencia, soy la ubicuidad del pensamiento, la extensión poco importa porque solo me basta con mirarme en un espejo, la eternidad se hace esquiva, como los animalitos que recorren mi cuerpo por las tardes, envuelto en poemas malditos de un exponente autóctono y esta hierba de viernes soleado; una pequeña frase subrayada y la respuesta en un trocito de papel, nadie pregunta pero todos responden en su soberbia, en esta soberbia que comparto y me pesa todos los días, lastimosamente las cosas me pesan, por mas ligeras que sean se vuelven insoportables, pero prefiero flotar como una pluma de pájaro en el cielo, en el viento matutino de un día no identificado, y no está identificado porque siempre esta presente, en este destino urgente, en cierto desasosiego que hace las veces de adolescencia.

Viernes por la noche, atrapado en la ciudad, de nuevo atrapado, pero libre en mi urgencia, mi necesidad, mi amor, aun tanto como la espera que me espera en el rincón de este nuevo año no identificado…me quiero bajar de esta nube, montarme en otra, mas sutil, sin desteñir su boca, con olor a labios carmesí, o rosados, y a mejillas un poco ruborizadas.

La elegancia se me hace urgente, necesaria en esta vida y la otra, un poco de estilo…sucesivos fracasos y triunfos que son lo mismo al fin y al cabo. Los sueños rotos que se viven, las divagaciones mentales que se sufren, la estulticia que nos envuelve en las noches y por las tardes en la calle, jodiendo, andando por ahí, sin pedir nada, ni siquiera un beso de buenas noches; la fijación ajena que reside en el corazón, soy todos como ninguno, y en este sol de medio día, camino sin rumbo, sembrándolo y alimentándolo, haciendo la gracia de dios, por la ciudad, por sus rincones y calles marginales, en medio del desorden del mundo, el mercado persa de la sinvergüencería, la gente de hollín que se consume lentamente, el bote de basura como fogata, los nómadas del mundo citadino, los desposeídos de la gran urbe, los sonidos que ensordecen con el paso del tiempo; el tiempo, sucio tiempo que no cura nada, el tiempo que es la velocidad de la vida, sin saber muy bien lo que pienso, sin beber aun de las aguas de la vida longeva de los dioses, las imágenes mitológicas, de mi mitología cotidiana, mis amores, mis pasiones, mis deseos y tantas cosas mas.

Sin estar allá, me hago tan presente, porque estoy acá y en el acá esta el todo, la ubicuidad, la melomanía, las sombras de este mundo se iluminan en este divagar constante, el universo en una lata de cerveza, sin caer en clichés juveniles, escribo a letra lenta y bien impresa, con paciencia y sin conciencia, rimando en cada acera, buscando palabras en la música, yendo de aquí para allá, quedándome un largo rato acá, besando las avenidas, bendiciendo cada espacio, añorando todas estas cosas, me difumino, me disuelvo, aligero las cargas del destino, me quito los velos de la existencia, trepo montañas de hombres, piso sus espaldas, sus omoplatos, siento la columna de cada uno, procuro no lastimar sus costillas, me apoyo en sus caderas, son hombres, son mujeres, son niños y se me viene a la mente la imagen de la gran montaña del mundo, la transfiguración de esta generación, la generación de la esfinge, la gran montaña de la generación de la esfinge, la escalo, subo por encima de los cuerpos, las caras rojas, los cuerpos tensionados, las manos sudorosas, las narices húmedas y mi sonrisa tan deseable como esta noche de mi insomnio. He llegado ya a la cima de la montaña, veo el mundo en su atardecer, vacío, el sol cae en el horizonte, y los pájaros empiezan a cantar, el ultimo viaje comienza con la danza de los mil cantos, los mil pájaros emigran, las semillas empiezan a podrirse, los cuerpos flaquean, esta tristeza que acelera mis latidos, mis fuerzas desfallecen, mi cordura se desvanece, solitario en medio del olvido; pero la montaña parece caerse sólo en mi mente, porque los hombres, las mujeres y los niños aun aguantan el peso del mundo; el que se debilita soy yo, y seguramente no sabrás lo que pienso de eso.

Atómico, sonido atómico, estridente, cacofónico, insoportable, se introduce por los oídos y viaja por las venas, llega al corazón y retumba con fuerza, inclemencia, ¡justicia!, ¡exijo justicia! Y vienen a por mi, de nuevo, en el sonido estridente, en el pronombre de una canción mal puesta, no puedo desorganizarla pues estoy encima de la montaña, practicando la coartación de los sentidos, mi libertad, mi leve libertad, voluntad maltrecha, desarraigada de todo preconcepto de razón, inquietada por las mil y una formas del espíritu, divagando por este océano de posibilidades, riéndose de los justos, riéndose de los buenos, riéndose de los malos y vanagloriando a aquellos que ríen, que no se ofuscan por nada, los que nacen cada día, en huertos sin dueño, infinitamente extensos, como legumbres frescas y de fácil digestión, como frases dantescas y tardías, incorregibles como el tiempo, derrotista como este silencio intangible, pero siempre ahí, compaginando el universo en sus infinitas acciones, desmitificando los “meta relatos” de estos tiempos, sin caer en discusiones absurdas de nombres olvidados, la perfección como condición, los valores como ilusiones, la aceptación del ente como el ser.

Y al bajar de la montaña de cuerpos, me vi solitario en medio de la jungla, cual capitán colono, navegando por el río, el largo río del horror, de la búsqueda, el viaje espiritual, el camino como meta, naciendo para nacer, navego por el río silencioso, atormentado por los miedos de todos los días, el corazón palpita rápido, la cabeza divaga un poco y muero en la vida, vivo en la muerte, y se hacen en si mismas, la vida y la muerte como lo mismo, como el río, como la maleza, la jungla de mis noches, desiertos de mis mañanas, todo iluminado, recorriendo el desierto, siempre solitario.

Y estos soles son eternos y resplandecientes, me calientan el alma mientras camino por la jungla, desde tiempos ancestrales y épicos que resuenan en el presente, desde cavernas de otros espacios, desde tiempos que son espacios, que cautivan a cada ensordecido y ciego, los ojos internos que revelan la verdad del mundo, sus conexiones lógicas y enérgicas, como cuerdas que cuelgan, como hilos brillantes, como dimensiones paralelas que hacen ver las cosas de otra manera; intransferible el sentimiento, el amor que no entiendo, que se fue instalando en mi cuerpo, comenzando por mis manos hasta llegar a mi pensamiento, corporalmente indispuesto a todo, moralmente descreído de todo, emocionalmente confundido en todo, mi espíritu sobrevuela el sistema, mas no sobrevuelo solo, me acompañas y te acompaño, nos acompañan muchos y también miramos desde adentro, inmutados en la gran Y, en la gran paradoja cósmica y elevada, casi como una emanación. Pienso y pienso, te pienso todos los días, imagino tu sonrisa y la perspicacia de tus ojos, en frente del mundo de las mentiras, pero no quiero hablar del mundo, no quiero irradiar mi odio, no quiero llorar sobre la leche derramada y por eso no veo noticias, me encierro en mi casa y nadie sabe de mi; de mis respiraciones, si todavía vivo, si cada respiración es verdad, mis respiraciones como realidad, como materialidad, sujeto o simple fenómeno energético, simples fluctuaciones de energía en lo constante, lo pasajero como eternidad, el ultimo viaje que no es el ultimo viaje, ya sabes que todo es un viaje; un increíble y maravilloso viaje, este que no te cuento, lo contamos.

M.Gyord 2008


domingo, mayo 29

Aspirando


ASPIRANDO

Aspirando el humo de un cigarro nocturno de noviembre,
Día de brujas y de muerte, de caídas, de luces que se queman,
Que arden de pasión, de odio y de amor… ¿perdón?
¿Sufrir eternamente o internamente? Quemarse en el infierno,
Por cierta lujuria y maldad, sevicia de almas intranquilas,
Ventanas que se cierran frente a la mente,
La mente abierta de los hombres de fango y pena.
De necesitar el cuerpo, la carne, la desgracia y el dolor… el placer.
Estrofas que son trovadas en besos, piernas que se entre juntan,
Truncadas por el tiempo sin sentir a Dios profundamente dentro de ellas,
Conocer el amor, sentir el amor, amar el amor u odiarlo por desprecios.
Perdón, maldito perdón, ¿donde se perdona?, perdonar mas no olvidar,
Porque la historia no se escribe y se pierde en un camino desierto,
Se escribe en base a las calles y los faros, vinos y suspiros, lenguas
Lenguas que no se juntan pero quisieran porque se aman y se perdonan,
Porque hacen el amor consigo mismas y a la vez con la otra
Amando la oscuridad y la marca del diablo, condenada marca de ligaciones inherentes a este espacio, citas con vampiros y magia de lelos,
Tumbas abiertas y muertos danzando en ellas, sobre ellas, como el cigarro que muere en un funeral erótico, olor a labios ardientes
Que solo se calman con la lluvia perversa del dolor.
Todo esto solo…porque amarte es como amar a la muerte y pienso,
Hacerte el amor es como hacerle el amor a la muerte, a tu mente, a tu carne, a tu espíritu que conmigo paga penas de otras vidas y de otras muertes, pero luego grito, grito en silencio y la vida se extingue hasta un punto incierto donde no se sabe si es verdad u olvido, lo que no olvido es como amarte, por que te amo, porque dudo de esto y de lo otro, porque atravieso bosques de amatistas y muero en ellas cada vez que no me amas, cada vez que el viento habla en estruendosa magnificencia, cada vez que callas y dejas que el vino hable, mi vino, mi sangre mi embriaguez.
No mi sobriedad.
                       M. 2006

La Sensación


La Sensación

Una mirada Furtiva, una mirada sonriente
Que recalca tus facciones en relación con la luna,
Una mirada sonriente que me dice sonríe,
Una mirada embriagada que me dice: embriágate
Y me dice: “córtate las venas y vuelve a sentir,
Bebe tu sangre que es el vino de los dioses”.

Una sonrisa y una despedida que me dice:” ¡ vuelve a vivir!”.
Una mirada inconsciente que revive mis esperanzas
De un devenir sensible.
Una mirada que me devuelve “La sensación”
Y unas palabras que derrumban lo ya edificado.
                                                                          M 2006

Reinventar


Reinventar

Quiero ver paisajes, de cielo y edificios;
Pero nublados por el tiempo, termino sentado
En este parque, el cual no me atrae, solo me da
La posibilidad de morir en paz.

Y sigo sentado bajando la embriaguez
Y preguntándome; ¿Qué es la embriaguez?,
O que escribiré en la siguiente línea.
De pregunta en pregunta me acuerdo que quiero
Ser malo, o al menos parecerlo, como ese par
De imbeciles que fumaban hierva al lado mió
Hace unos minutos.

La diferencia es… quiero ser malo
Para que no estés conmigo, y así me dejes odiarte;
Para poder matarte mientras lees este estupido poema.
Y cuando mueras, bañarme en tu gracia mientras lloro.

Porque el suplicio de matarte, no es tan duro
Como el de olvidarte; en esa medida prefiero
Reinventarte para no acordarme de que existes.
Luego de estas líneas incoherentes escupo
Un gargajo, un poco amarillo por el tinto,
Para en vez de matarte, reinventarme a mi mismo.
                                                            T.M 2007

Ave Veces


Ave veces

A veces pienso mucho,
A veces pienso poco;
Dentro de mi pequeño viaje de marcador,
Exacolé tus ojos para verlos de nuevo.

A veces doy mi mano, también a veces no,
Para que mi piel toque tu piel,
Para que mi boca toque tu boca,
¿Para que?, ya lo he dicho.

Para a veces morder tus labios,
Para montar la serpiente y que se pierda el mundo,
Tu ser, tu fría piel y mi fría cabeza,
Mis pies, tus pies, crucificados, ya lo se.

A veces tampoco lo se, tu cara te lo dice,
Callada entre hierba y vino, mi gato te miró,
¡el gato es negro¡ sus ojos también a veces,
Malditas sean por siempre veces.
                                                                                        M. 2007

martes, mayo 24

Esfero


Esfero


Para Ann Spanger


Sentado no estoy…elevado quince centímetros sobre la tierra sí,
Veo la pluma, el esfero…la música…saboreo el olor del ausente
Entre mi vuelo presente…despierto y dormido…el esfero en mi mano
La tapa aun más horrorosa…disidente como su brillo fosforescente.

Elevación…emanación…ligereza…comprendida en esta enferma cabeza,
Como el muro del cuarto…una vez más he escrito con el esfero del que hablo,
En mi pared…el pequeño muro de mi habitación…imágenes por todos lados
Las grietas del techo…poco importa el corazón, cuando importa sufre…siempre sufre
Y solo queda el esfero…la tapa…el piso…el brillo de mis ojos frente a esta pantalla.

Un sutil chistecito de mal gusto…no por favor, me cansan los payasos… ¿o eran los mimos?...el tranvía nos deja…no dejes el esfero…no dejes el tranvía del esfero, el maravilloso viaje.

Que venga el mundo entero y escriba con este esfero…bendecido por Dios.
Porque no es que sea malo ni maldito…lo que pasa es que no soy bueno de una manera conocida. Soy honesto, humano, ángel, cariño, compasión, paz…posible maestría.

En este orden aleatorio de música, parecido al universo…los paisajes del espíritu atraviesan mis sueños…mis divagaciones…mis letras…mis amores, todos mis amores…mi amor que se disuelve en el cosmos…tal como el esfero, el mundo del esfero…el esfero es el todo como diría mi amigo griego.

M.T 2008

domingo, mayo 22

Domingo


Domingo

Para Alba Ospina

Sí fumas lentamente en una mañana de domingo, el cigarro se hace mas placentero, al ver todo atrás veras que estas acá, que sigues caminando con un poco de nostalgia y sueñas con cosas que ojala importen; vez un destino incierto pero estas seguro de tu presente, solo así te liberas de la carga de las calles, solo en la mirada azul de la mañana te sientes seguro, como un chico sin chicas a tu alrededor, esperas y esperas algo...escribes y no sabes lo que escribes, cantas sin saber que cantas, caminas con la cabeza ligera, con la frente en alto y los ojos apagados, feliz de tu existencia, de que existas en alguna parte; a veces te pierdes en el espacio y eres sumergido espontáneamente en esta lírica de papel digital, como una extraña sustancia digital que es la que ves en tus ojos en este momento; el pecado es bendito en toda su extensión, nada es maldito.

Podría dormir durante miles de años y tener miles de sueños distintos, que no te despierten, el sueño es remedio y cura, la vida es el papel donde imprimes los sueños y esta sustancia digital es en la que escribes la vida que pasa, los pequeños instantes que son la vida como estos pequeños instantes de mi urgente destino, mi presente tan todo.

Mi presente tan futuro, y digo futuro porque despedirse es solo un acuerdo cultural, no atormenta, mas bien libera, es solo el amor que damos a toda la humanidad, no por altruismo, sino porque somos todos, porque solo así nos realizamos como humanos, cuando la parte es el todo...el egoísmo divino, la gran paradoja, la búsqueda de la libertad es la ubicuidad del amor.

Enfrente de mí, aparecen tus ojos, y mis ojos que son tan tuyos al igual que son de toda la humanidad, miran tus ojos mientras pasa el mundo agitado en su increíble proyecto, haz de cuenta que he tenido un sueño milagroso como ese, pero que también mis ojos te miran en este momento, mis ojos que son la puerta del alma y estas palabras que son mi alma, los reflejos que son las calles pero estas calles no mienten, solo quedan en el inconsciente colectivo de hiperbórea y los grandes profetas de la posmodernidad, el imperio parece caerse, a Eros parece crecerle la barba, y nosotros que somos de raza inmortal esperamos el momento para atacar, para embestir el mundo y follarlo en largos poemas de desesperanza que le sacamos de la boca. Que nos espere la historia porque se acerca un cambio. 

Los magisterios arden en llamas y nosotros en nuestra protesta adolescente amamos el mundo, nos amotinamos en la estación etérea del tranvía del universo, hacemos un secuestro masivo de amor, secuestramos a alguien para hacerlo feliz, para hacerlo libre, renegamos de los revolucionarios y hacemos un suicidio colectivo del yo, nos disolvemos en el cosmos en infinito amor, en una toxicomanía libre de ataduras, caminamos por las calles de la ciudad, por los submundos, la vanguardia de los nómadas urbanos, el desengaño del mundo contra la noche, el atardecer de mil auroras boreales y el cigarrito que se quema en su soledad.

T.M 2009

miércoles, mayo 18

Terra, Un Rito de Locura




Terra, Un Rito de Locura

Un gemido pardo, bajando de las montañas un olor rancio,
A pescado muerto entre las plazas,
Los silencios de esta esfera siniestra, borbotean de entre la olla,
Burbujas de caldo quemado, un dulce de cianuro que cure el olor a podredumbre.

El polvo cae sobre tus lágrimas y mis ojos se precipitan a los abismos,
¿No sabes que mis cenizas son mana del viento?
Siento el cuchillo en mi vientre, el filo atraviesa mi terciopelo,
Piel de maíz como riscos rumiantes, desolados pétalos de tus muertos,
Relatos y caminos, crisálidas y lamentos, dientes empedrados para
Enmudecer las nubes grises, que bañan la serpiente divina,
Luces de cacaos y rezos de herradura,
Un sortilegio que me empape de locura.

                                                                                     Carpintero, 2010


                                                                                             Final, 2010