IV
Incinerado en la apatía, y la sonrisa de un muchacho alegra un poco más la vida, lamer los ojos de frases semánticamente anómalas, de partidos de fútbol, pesas y lo primero que se me viene a la mente, ya no escribo con sentido, todo es sin sentido, solo un juego de palabras que se colocan una encima de otra para parecer más genial, más loco; porque me cago en la genialidad, me cago en la locura, “mata tus ídolos” incluso el hecho de matarlos; las paradojas como ley…es el fin del mundo, que viva la gaseosa y Milán Kundera, que lo maten también.
Caras escurridas y esto verdaderamente se esta volviendo mas rabioso, mas confuso y absurdo, enérgico y embalado, extasiado y descortés, heroinómano y tedioso, asustadizo y demente, un tanto sedado; paranoico porque siempre me siento el centro del mundo, porque me creo tan importante que la vida misma se quiere deshacer de mi, aniquilarme, exterminarme…por eso la niego en si misma y las contradicciones me gustan, la lógica me hastía, me parece cerrada y falta de carácter ¿Por qué? Porque fueron las primeras palabras que se me vinieron a la mente y se me hizo que sonaban bonito.
Torpeza, ingenuidad, pretensión, amor a las cosas, cosas que son y no son o están allá y acá sin estar, principios ontológicos que no me gustan, me gustan más las contradicciones como estas.
Se me tuerce la mano y te busco por la universidad ¿me estaré volviendo gay? Quien sabe, los hombres no me gustan, pero como dijo un amigo – nunca he estado con uno para decir que me gustan o no –, podré parecer marica, pero es síntoma de esta disidencia pop que recorre mis venas; protestas adolescentes en la estación publica, buscando un coche que nos lleve a Venecia o a Villa Luz, a la ochenta o la ciudad cielo, a un lugar un poco más lejos de este absurdo, haber si dejo de caminar lento y deprimido, haber si me dejo de masturbar y consigo una mujer como todo un macho, haber si dejo de escribir tonterías y hago poesía épica o, escribo como el cabrón de Tolstoi, haber si alguna mujer ve en mí algo más que un patán y drogadicto que quiere parecer loco…pero da tristeza y también pereza, ¿compasión? Dicen que la compasión es una virtud, pero lastimosamente no tengo tiempo.
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